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viernes, 9 de marzo de 2012

Cosas de Juanes y Juanitos.


Las cosas de Juan Palomo.




“Soy un conglomerado de contradicciones que manejo con mi lógica ilógica tratando de poner un poco de orden dentro del desorden reinante”.
¿Necesitas a alguien para que te cambie la vida o debes de hacerlo tu solito?
¿Es la vida una sucesión de puntos seguidos hasta llegar a un punto final o hay un punto y aparte y luego seguimos?
¿Todos llevan careta en la gran comedia de la vida?
¡Cuando subo parece que toca bajar!
¡Cuando marcho, hay que quedarse!
¡Si me río, toca llorar!
¡Cuando tengo calor, dicen que hace frío!
¡Salto cuando hay que agacharse!
¿Son los demás los que van mal?
¿Voy yo en la dirección equivocada?
Y si es así.
¿Realmente me importa?
"Soy una balanza, que los demás averigüen que lado pesa más".
A veces noto que tengo la cara triste.
Otras veces me gustaría tener una cara que me permitiera pasar totalmente desapercibido por delante de las personas que me conocen (pero sin llevar careta).
Algunas veces tengo cara de mala leche.
A veces pienso que hubiera gustado tener la cara de Groucho Marx
"Soy como una chuleta, el hueso y la carne van juntos. Es inútil intentar separarlos",
"Mi cabeza y el mundo dan vueltas continuamente, pero dudo mucho que un día lleguen a encontrarse".
(Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como).


El pobre Juanito.

Solo, solito.
¡Pobre Juanito!
Solo, solito.
Estaba escrito.
Dejaron tirado a Juanito.
No era normal tanto abrazo.
No era creíble tan buen rollo.
No era auténtica tanta risa.
Era muy artificial tanta sonrisa.
¡Pobre Juanito!
¡Te dejaron tan solito!
¿Dónde está aquel que siempre se colgaba de tu cuello?
¿Y aquel otro que te abrazaba a todas horas?
¿Y qué fue del que siempre te daba palmadas en el hombro?
¿Y dónde se metió aquel que continuamente reía tus gracias?
(Aunque la verdad es que muchas veces, de gracia tenían muy poco).
¡Ay Juanito!
¡Que solito te has quedado!
Siempre fuiste un poco ingenuo.
Y también un poco tonto.
Tus amigos eran unos jetas.
Tan solo, impostores con caretas.
¡Que solito te has quedado!
¡Pobre Juanito!


(Las verdaderas amistades brillan por su ausencia).



No solo fútbol (futboltrainer.com).




viernes, 23 de diciembre de 2011

Filosofía Marxista (4).






Frases de Groucho Marx:


Cuando empecé en el teatro de variedades todos los actores robábamos un poco, cosillas sin importancia como toallas de hotel y pequeñas alfombras. Había unos cuantos actores que arremetían contra cualquier cosa que pudieran meter en su baúl. Un actor fue sorprendido tratando de escapar con un enano que formaba parte de otro número.


Con el paso de los años he ido simplificando mi vida hasta lo único que tiene una importancia capital: el juego y el sexo.

Cortejé a una dama durante casi dos años, hasta que descubrí que sus gustos eran idénticos a los míos: ella también estaba loca por las mujeres.


Fran Álvarez.


http://xurl.cl/1ryO


¡Feliz Navidad!


sábado, 9 de octubre de 2010

Marioneta.



Marioneta, Juguete para el niño.
Marioneta, Servil manejado por el hilo.
Marioneta, Muñeco divertido.
Marioneta, Patético pelele.
Marioneta, Saltimbanqui de las mil posturas.
Marioneta, Criado obediente de “su excelencia”.
Marioneta, Contorsionista de trapo.
Marioneta, Tu vida en otras manos.

Fran Alvarez.

jueves, 4 de febrero de 2010

¿Y esto de qué va?



(Cada cual que lo interprete a su modo y que saque sus propias conclusiones).

¿Quien conoce realmente lo que es la vida?
¿Alguien puede descifrar este misterio?
¿Por qué albergamos en nuestro cerebro las tinieblas del desconocimiento y las telarañas de la ignorancia?
Dijo una vez el famoso escritor alemán Ghoete “que no hay nada más peligroso que un ignorante activo” y tenía el hombre toda la razón.
Uno no puede andar por el mundo sin saber lo que se trae entre manos, hay que espabilarse de una vez y espantar de la cabeza, como si de una mosca cajonera se tratase, ese analfabetismo exacerbado, ese profundo desconocimiento, esa “empanada” mental que hace al hombre tan pequeño como una hormiga, tan simple como un botellín de agua mineral (sin gas), tan imbécil como aquel que se cree que está por encima del bien y del mal, tan vulgar como una alpargata de esparto y sobre todo tan sumamente “retrasado que acaba siendo el último de la fila, el vagón de cola, el farolillo rojo, el burro de la clase, el más torpe del pelotón, el colista de la categoría o un completo lelo como Forrest Gump”
Sin embargo hay que tener cuidado, no obstante, con esos falsos predicadores del Siglo XXI, con esos nuevos profetas de la era de la informática, el botellón y los intereses usureros del capitalismo bancario, que con un sermón barato, propio de un televendedor o de una estudiada estrategia de marketing de andar por casa te dirán que te has apartado del camino de la verdad, de la razón y del conocimiento y trataran de hurgar en vuestra mente, a esos, ni caso.
“Siempre, mejor solos que mal acompañados”, la excursión comienza y el ascenso a la montaña de la razón y la verdad es un largo y duro desplazamiento, así que durante el recorrido que no se os olvide beber a grandes tragos de las fuentes del saber que os encontrareis durante el camino.
Procurar que se quite lo más rápidamente de vuestro hemisferio cerebral, esa costra de subdesarrollo que los políticos aportan año tras año a la vida diaria del sufrido y paciente ciudadano de a pie, gracias también a esos malos hábitos sociales adquiridos a golpe de tragar con todo y sobre todo a la pegajosa tradición (desfasada tradición) que algunos (o muchos) confunden con la sabiduría popular y que tantos males es capaz de causar a la convivencia entre las personas
Muchas veces la ignorancia se apodera de todos nosotros y se pega a nuestro ser como el óxido a la chapa y se acaba confundiendo lo uno con lo otro llegando a un extremo tal que no basta con saber más, primero hay que desaprender para volver a empezar y aprender de nuevo.
Sería muy interesante que todos hiciéramos un ejercicio de auto-investigación para escudriñar bien a fondo y llegar hasta el lugar más inaccesible del maravilloso y a la vez complejo funcionamiento de nuestro cerebro, a ver que encontramos, quizás alguno se llevaría una sorpresa, sobre todo los que no van a encontrar nada, que son más de los que se cree.
Si solo pensamos en lo elemental, en lo intrascendente, en lo elemental, como ¿qué me pondré hoy para salir? o “tengo que buscar sin falta un papel para la pared con unas tonalidades en rosa que me hagan juego con los respaldos del sofá del salón”, esto más bien es cosa de “ellas”, pero es que “ellos” también tienen lo suyo (en este caso tenemos), como “me cayeron tres pelos” (pues los guardas en una caja de madera si no quieres perderlos)
o “no sé si este verano iré de vacaciones al pueblo o al Caribe o mejor no voy a ningún lado y con el dinero que me ahorro compro un televisor de plasma con pantalla mega panorámica con sonido envolvente “
Podríamos seguir con unas y con otros y no acabaríamos:
¿Me hará juego la forma de los zapatos con el diseño de los pendientes?
¿Se me notará mucho el grano que me ha salido en la nariz?
¿Llamaré a Pepi para salir o mejor quedo con Lucy?
Y etc. Etc. Etc.
No nos quedemos en lo simple ni en lo superficial, el cerebro no se gasta por usarlo mucho y es una pena que una máquina tan perfecta apenas se utilice, incluso algunos lo tienen prácticamente intacto cuando les ponen el “traje de pino”.
Hay que procurar meterse como una taladradora en esa senda misteriosa y apasionante que es “uno mismo” y excavar y profundizar aunque muchas veces no guste lo que se ve, si bien, en ocasiones hay quien se lleva una agradable sorpresa, ¡caramba caramba, no pensaba yo que esto podía salir de mí!. Incluso alguno se siente importante por darse un toque de intelectualidad inesperado que le va a permitir asomarse a un mundo desconocido, el del conocimiento, pero de ahí, hasta llegar a la cima de la sabiduría queda un trecho muy largo que no todos están en condiciones de llevar a cabo.

Fran Álvarez.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El Banquillo de la vida


- "Cuando escupas para arriba abre el paraguas por si acaso no vaya a ser que te salpiques con las gotas de tus propias contradicciones".


- "En el rompecabezas de la existencia cada uno tiene que buscar su sitio, pero no es fácil. Unas veces no lo encuentras y otras son los demás los que no te dejan hacerlo. Cuando al final aparece un hueco donde ubicarte, te das cuenta en muchas ocasiones que ese espacio no es para ti".


- "A veces lo peor de uno mismo está en el interior de su cabeza y lo mejor también, formando un indisoluble matrimonio entre lo bueno y lo malo".


- "Si el barco de tu vida se hundió en el pasado, no permitas que los restos del naufragio te impidan ver el presente".


- "La imaginación es el refugio en el que te escondes cuando la realidad de la vida te asfixia, aunque la frontera de lo real y lo fantástico es una línea muy fina. Si te acostumbras a vivir ahí, sin darte cuenta puedes llegar a coquetear con la locura. ¿Y cómo lo sabes? Es fácil, en tu cabeza viajas a Marte y vuelves, el loco se queda allí".


- "En la maleta de la vida no puedes cargar con el peso de amistades que no te aporten nada. Si el valor de tus amigos de verdad te cabe en una mochila, es absurdo ir cargando con un baúl".


- "Cuando a pesar de la edad todavía conservas un pequeño grado de inmadurez, siempre podrás seguir manteniendo cierto nivel de inocencia, ingenuidad, capacidad de sorpresa e imaginación para disfrutar de pequeñas cosas que de vez en cuando la vida te ofrece".


- "Lo que uno vale, lo determina uno mismo. No eres tú el que tienes que demostrarlo a los demás, son ellos los que tienen que valorarlo si quieren. Si las relaciones humanas fueran como la fruta madura, sé árbol y deja que esta cuelgue de tus ramas, alguien la arrancará ó no, pero no vayas ofreciéndola como un frutero que pretende colocar su mercancía, porque unos no la quieren, otros nos les gusta, otros no la necesitan y muy probablemente muchos tengan un concepto equivocado de como sabe, pero ese es su problema y no el tuyo".


- "El aprendizaje en la vida son esos dos árboles donde enganchas la hamaca que tu mismo tejiste con la cuerda de tus errores y en la que te balanceas con la seguridad del que ha aprendido de ellos para no volver a cometerlos".


- "Hay quienes nunca miran debajo de su cama por que lo más probable es que encuentren polvo acumulado en el suelo y prefieran no verlo para no sentirse en la obligación de tener que limpiarlo. A muchas personas les ocurre algo parecido con su existencia, prefieren ver la vida de una forma superficial en vez de profundizar en ella y ver la realidad de los problemas a los que han de enfrentarse".


-"El hombre es como un ratón que se mueve continuamente por un laberinto en busca de un poco de queso. Puede que lo encuentre a la primera. Puede que no lo encuentre nunca. Y también puede que tarde mucho en encontrarlo, cuando quizás, ya no tenga hambre".


- "A veces hay personas que al principio se quieren comer el mundo, después navegan entre el hambre y la falta de apetito y al final dejan que sea el mundo el que los devore a ellos".

Fran Álvarez.