Buscar este blog

Páginas vistas en total

Entradas populares

viernes, 23 de diciembre de 2011

Filosofía Marxista (4).






Frases de Groucho Marx:


Cuando empecé en el teatro de variedades todos los actores robábamos un poco, cosillas sin importancia como toallas de hotel y pequeñas alfombras. Había unos cuantos actores que arremetían contra cualquier cosa que pudieran meter en su baúl. Un actor fue sorprendido tratando de escapar con un enano que formaba parte de otro número.


Con el paso de los años he ido simplificando mi vida hasta lo único que tiene una importancia capital: el juego y el sexo.

Cortejé a una dama durante casi dos años, hasta que descubrí que sus gustos eran idénticos a los míos: ella también estaba loca por las mujeres.


Fran Álvarez.


http://xurl.cl/1ryO


¡Feliz Navidad!


jueves, 22 de diciembre de 2011

Y el Tonto fue feliz.


-El Gordo quería ser Flaco a cualquier precio.
-El Flaco soñaba con ponerse Cachas.
-El Cachas, que era negro, quería ser Blanco.
-El Blanco quería ser Rico.
-El Rico quería ser Listo.
-El Listo aspiraba a ser más Listo, pero se pasó de frenada y se quedó Tonto.
-El Tonto tan solo tenía un único objetivo, ser Feliz, y al final lo consiguió.

A veces los presuntamente Tontos son los más Inteligentes.

Fran Álvarez

Pluma y Papel


martes, 13 de diciembre de 2011

Soledad y Silencio, el dúo perfecto.



Decía el científico francés Blaise Pascal lo siguiente: Todas las desgracias del hombre, se derivan del hecho de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación.
No estoy muy seguro en lo referente a las desgracias (al menos, en su totalidad), si bien es cierto, de que tanto a hombres como a mujeres (desconozco la proporción en cada caso), les resulta bastante difícil, sentarse, estar tranquilos, callados y en soledad, puede que consigan alguna cosa por separado, pero todas a la vez, no suele ser habitual.
De lo que desde luego, si estoy en absoluto convencido, es de los efectos enormemente positivos, que se manifiestan en la vida de la gente normal, cuando las personas tienen el acierto y la capacidad, para saber hacer una vida solitaria, aunque solo sea en determinados momentos puntuales de su existencia. Que luego, el espacio de tiempo estando solos, sea de horas, días, semanas, meses o incluso años, dependerá de la forma de ser de cada uno, de las circunstancias en las que se vea envuelto y de las necesidades particulares que se presenten en cada caso.
La soledad, hay que saber disfrutarla y aprovecharse de sus enormes beneficios, comenzando por la tranquilidad que aporta, sobre todo cuando el individuo sabe estar en paz consigo mismo, y siempre como perfecto antídoto, para combatir esos momentos de excesiva agitación e intranquilidad, que cada cual ha de afrontar en determinados momentos de su actividad diaria, propiciados en gran parte, por la permanente incoherencia de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, y en la que no estamos muy seguros, si los supuestos beneficios del progreso y la tecnología, son todo lo positivos que nos dan a entender, los que manejan el cotarro del poder a nivel mundial.
Es muy importante, que el ser humano sepa encontrar ese sitio, en el que pueda llegar a aislarse por completo de todo lo que le rodea, y que demasiadas veces, le provoca la misma sensación de asfixia, que tendría una persona con su cabeza metida dentro de una bolsa de plástico atada a su cuello. Y al mismo tiempo, alejarse del ruido, de ese atronador sonido, que llega desde cualquier sitio y que vive con nosotros en cualquier ciudad, de cualquier país y nos impide disfrutar de ese remanso de tranquilidad, que un solitario puede saborear, si sabe aprovechar adecuadamente el momento y es conocedor de algunos secretos de su mente, que le van a facilitar enormemente la labor.
Hay que buscar de forma continua, ese espacio del Universo paralelo que uno mismo tiene que saber encontrar, y que puede aportarnos unas reconfortantes propiedades balsámicas para tranquilizar nuestro espíritu y al mismo tiempo de un gran efecto aislante para el oído.
Sepamos pues, que al menos de forma momentánea, si es que no podemos conseguirlo a perpetuidad, huir de ese mundo lleno de desagradables ruidos, que se manifiestan en todo su apogeo, al otro lado de las ventanas de nuestros hogares, y que en el peor de los casos, también penetra sin oposición, a través de ellas (por mucho cuento barato de efecto antirruido, que nos hayan querido vender) taladrándolas con la misma facilidad que una broca perfora una tablilla de madera.
Indicar también, que hace falta realizar el esfuerzo que sea necesario, para alejarnos todo lo que sea posible, de esa especie de bombardeo sistemático que nos aturde de modo permanente, cuando explota bruscamente cerca de nosotros, violentando incansablemente, nuestro estado de calma y bienestar, y que se manifiesta en forma de música machacona, de muy dudoso gusto e ínfima calidad, ladridos de perros, sin duda, más por culpa de sus dueños, que del pobre animal, que en bastantes ocasiones y por desgracia para el sufrido can, los tienen que soportar y padecer, máquinas cortacésped , del vecino metido a experto jardinero, que pasa una y otra vez hasta la saciedad, por el casi calvo suelo de su jardín, la recién adquirida Moto-Segadora (Mega Turbo 340, por decir algo) envidia de la vecindad, y que le hace sentirse especialmente orgulloso de poseer un elemento más que le sirva para hacer ostentación de su boyante economía doméstica, bocinas de automóviles, golpeadas de forma compulsiva por ese conductor impaciente, que no digiere bien los atascos, y que mejor estaría, planteándose la posibilidad, de realizar sus desplazamientos en una saludable y no contaminante bicicleta, vuelos rasantes de aviones de motor atronador, cuando el aeropuerto se encuentra cerca de la vivienda, eso sí, construido con posterioridad a ella, aunque los políticos de turno, en época previa a las elecciones, habían asegurado en su momento, por activa y por pasiva, incluso jurando por su honor (y sin inmutarse), que jamás una pista de aterrizaje se iba a construir en la zona, vamos, ni tan siquiera, para que se posase allí, una simple avioneta (ni tan siquiera de miniatura) y al final, lo que aparece en el cielo, día sí y día también, es ese enorme Boeing, que mete ruido y miedo al mismo tiempo, insistentes pitidos de silbato del guardia de tráfico de turno, con vocación manifiesta de árbitro de fútbol y con una fuerza sopladora, propia de trompetista compulsivo y ¡qué decir! para finalizar, de toda esa gente que solo sabe hablar a gritos, y de forma estridente, protagonistas de conversaciones en voz alta (subiendo progresivamente el tono, para que se les oiga más que al que tienen en frente), propias de personas amantes del debate acalorado e interminable que no lleva a ninguna parte y con un nulo sentido de la discreción.
Conclusión: ¡Mejor solos, y sin ruido! ¿Se puede pedir más?

Fran Álvarez

Latin Lover en red.



Lo peor de la relaciones sentimentales o como se las quiera denominar, a través de Internet, es cuando alguien ha contactado ya con mil chicas (arriba o abajo), y quinientas de ellas (arriba o abajo) le dicen que están enamoradas de él, de tal forma, que el ingenuo internauta de turno (también pobre tonto del culo) está absolutamente convencido, que es un auténtico seductor, el Latin Lover de la red.
En estos casos, la mezcla en proporciones desiguales de fantasía y realidad, puede llegar a ser peligrosa y traer consecuencias muy desagradables para el infortunado protagonista. Es como un cubata demasiado cargado (que pega el doble sin que uno se dé cuenta), puesto que al camarero se le va un poco la pinza, cuando ya lleva servidos dos mil Ron-Cola (arriba o abajo) en lo que va de noche y ha perdido por completo el sentido de la proporción, o lo ha mandado a la mierda que para el caso es lo mismo.
El estado de confusión mental del Don Juan cibernético, altera enormemente su nivel de objetividad y hace que la imaginación se le dispare y se vea con los pies despegados del suelo, vamos, que en su mente se convierte en un Angel tocado por la varita mágica celestial de Cupido, que en un momento dado agita sus alas para que éstas lo vayan poco a poco elevando al limbo de los elegidos. La misma sensación puede conseguir fumando unos buenos porros y dejándose de tramposos ligoteos de ordenador.
Lo que habría que ver en realidad, es cuantas de las quinientas enamoradas (arriba o abajo), le harían ni tan siquiera un poco de caso al Navegante Informático del Amor, si se encuentra con ellas en una discoteca, incluso con todas a la vez reunidas en la pista de baile.


Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO

lunes, 5 de diciembre de 2011

Jugando.



Conocí algunas chicas, a las que les gustaba mucho jugar al escondite, lo malo, es que solo ellas sabían las reglas del juego, y cuando yo me las aprendía, para saber bien de que iba el divertimento, ellas las volvían a cambiar, así que, mejor fue dejarlas a ellas jugar solas, o con otro ingenuo, que se adapte mejor al juego, incluso que se deje tapar los ojos con un pañuelo para no ver la realidad, aunque para eso, tampoco es preciso poner nada para bloquear la visión, simplemente, se mira hacia otro lado y en paz, al menos es lo que hacen muchos. Al final no se sabe si el juego es el escondite, la gallina ciega o una mezcla de ambos, lo único cierto es que uno juega, pero realmente no sabe a que.

Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO

jueves, 1 de diciembre de 2011

Esfínteres.



Puede que el secreto de la mala baba que de forma permanente convive con algunos individuos, resida en el hecho de que no van bien de vientre, es decir, que suelen tener problemas frecuentes, para evacuar con normalidad, y eso si que es un inconveniente y de los gordos. Lo que no se sabe a ciencia cierta, es si el fallo reside en la limitada elasticidad de sus esfínteres anales, o en la nula flexibilidad de sus esfínteres mentales.
Los estreñimientos nunca son buenos acompañantes, ni a nivel digestivo ni a nivel intelectual. Los primeros, por suerte, a veces se solucionan simplemente con unos kiwis o unas ciruelas verdes, pero solucionar los segundos ya es más problemático, sobre todo en el caso de algunos que son estreñidos neuronales crónicos.

Fran Álvarez

Ellas y Yo (Y eso que llaman amor).


1- El amor no te garantiza felicidad eterna, así que, cuantas más cosas en común se tengan con la pareja elegida para compartir la vida, más posibilidades existirán de que esa relación, sea duradera (razonablemente duradera). Si solo nos fijamos en lo superficial, nos podemos llevar desagradables sorpresas.
2- Si tus relaciones con las mujeres no funcionan nunca, sería interesante pararse a pensar con calma, y quizás llegues a la conclusión de que la culpa es tuya, puede que tu forma de ser, no sea la más apropiada para establecer contactos serios con la otra persona que has elegido para ser tu pareja, así que, tu verás si debes de cambiar o no, aunque si lo haces por que alguien te lo dice, pero tu no estás muy convencido de ello, quizás, lo que acabes consiguiendo, es que tu “feeling” con ellas, sea aún peor.
3- Algunos idealizan tanto el amor de pareja, que quieren agradar tanto a la otra persona, que son capaces de cambiar de manera radical, su forma de ser, de hacer, incluso de pensar, y al final lo único que consiguen, es acabar siendo otra individuo diferente al que eran, y eso no es lo único negativo del asunto, es que muchas veces, la otra, con decepción no disimulada, le suelta al “transformista” de turno, aquello de ¡cari, me gustabas más como eras cuando te conocí!
4- Existe una especie de amor peliculero, que se mezcla con la vida real, y que por supuesto, está excesivamente valorado. Es como el marisco en Navidad, que sin saber cual es el motivo, triplica su precio.
5- Ella me dijo que no me quería, y yo le dije ¡pues tú te lo pierdes! Y efectivamente ¡se lo perdió!
6- Ella también me dijo que no estaba enamorada de mí, y yo pensé, que lo sorprendente habría sido que lo estuviera.
7- Me quiere….no me quiere….me quiere….no me quiere….al final lo más importante es responder a esta pregunta ¿Me quiero yo?
8- Alguna quería que supiera torear, pero no conforme con eso, también pretendía disfrazarme de torero, y eso no me gusta nada, ya que al final, casi siempre te cornea el toro.
9- Ella era un bomboncito, pero también era bastante superficial, yo no soy ningún bomboncito, y soy bastante complejo, así que ¿dónde “carajo” íbamos a ir?
10- Cuando ella no te corresponde en el plano sentimental, pero te dice, que te quiere como amigo (¡un buen amigo, que considerada!), lo que en realidad quiere que sepas son dos cosas:
a) Que en realidad, nunca seréis buenos amigos (ni malos, ni nada).
b)-Que tu a ella, la verdad es que le importas un bledo.

Adán, Eva y La Serpiente

El Sueño.




El sueño se me vuelve a repetir, una y otra vez: La rubia que completamente desnuda se pasea por una solitaria playa, con la brisa marina haciendo ondear el pelo de su larga cabellera, mientras ella pronuncia con suavidad mi nombre, como si me estuviera llamando pero con voz muy bajita, para no despertarme ya que me ve profundamente dormido. Lo más probable, es que ella me vea tumbado en la arena, con un sueño envolvente y dando sensación de estar muy cómodo sobre una enorme toalla azul que hace juego con el mar y tostándome poquito a poco, bajo ese sol que empieza a dejarse ver con los primeros rayos de luz, y que calienta confortablemente pero sin llegar a quemar. La rubia tiene razón, mi sueño es especialmente agradable, ya que estoy soñando con ella, pero cuando mis ojos se abren y la bella imagen desaparece, me doy cuenta de que no despierto en mi cama, estoy en la playa tumbado sobre mi gigantesca toalla azulada, y me pregunto, si ahora estoy despierto o sigo soñando, y de nuevo se me vuelve a mezclar fantasía con realidad, en fin, que todo se convierte en un auténtico lío, como la vida cuando se complica, es lo que hay y así hay que aceptarlo.
Quizás tenga que aplicar la Ley de la Atracción, que dice más o menos aquello de que, si lo ves en tu mente puedes tenerlo en tu mano, así que, yo de momento sigo insistiendo, y cuando el sueño no hace acto de presencia por su propia voluntad, ya procuro, traerlo a mi cabeza cuando estoy despierto, a ver si se queda ahí fijado una buena temporada, hasta que el día menos pensado, aparezca delante de mí la imponente rubia, en carne y hueso, y puestos a pedir, mejor que sea con más carne y con menos hueso.

(*): La chica de la foto no es rubia, pero está muy buena, así que también nos vale, y en cuanto al desnudo, lo dejamos exclusivamente para el sueño.


Artículos Fran Álvarez: http://xurl.cl/1ryO